Pintia, Necrópolis de las Ruedas y Curiel
(YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE PINTIA, NECRÓPOLIS DE LAS RUEDAS Y CURIEL)
26 de Octubre de 2013

Salimos el sábado a las 8,30 con dirección hacia Padilla de Duero (Valladolid), donde se encuentra el oppidum vacceo de Pintia. Allí nos espera el arqueólogo del Centro de Estudios Vacceos “Federico Watenberg” de la Universidad de Valladolid.
Entramos en el pequeño centro, donde primero nos pusieron un montaje para a continuación ver las piezas encontradas en las últimas campañas, depositadas en unos antiguos armarios de madera. Las piezas son de gran calidad y están en proceso de estudio y posteriormente pasarán al Museo Arqueológico de Valladolid.

Parte de estas piezas han sido encontradas en las viviendas y tumbas de las excavaciones de Pintia.

En las casas del siglo I a C. se han hallado pesas de telar, fusayolas y aperos de labranza. De las tumbas de La Rueda (del siglo II a C) proceden materiales cerámicos y algunos metales. Procedentes de la época romana se han descubierto monedas, objetos de marfil, etc., y nos llamó la atención unos curiosos sonajeros de cerámica. En época tardoantigua (época hispano visigoda) en el yacimiento de las Quintanas (siglo IV-VII d C.) han aparecido vidrios, hebillas de cinturón, pasarriendas, etc.

imagen3Salimos de allí y nos dirigimos a la Necrópolis de Las Ruedas, con una superficie de unas 4 ha., utilizada durante unos 1000 años. Estuvimos viendo donde estaban las tumbas con estelas, cuya disposición se había modificado en relación con su disposición primitiva, a causa de los corrimientos de tierra. El poblado abarca desde la Edad de Bronce hasta la época altomedieval. La necrópolis cuenta con unos 600 años de antigüedad, en ella se superponen unos 60.000 enteramientos, muchos con ajuar funerario. Este lugar se descubrió en el siglo XIX sacándose algunas piezas, para posteriormente abandonarse y reiniciarse en 1985.

El lugar tiene repartidas estelas y en algunas de ellas hay unas cartelas con poemas escritas por un lugareño.

También vimos un túmulo pequeño con tres estelas y tres árboles; a continuación pasamos por una estructura de madera con peldaños, para llegar a la zona de excavaciones de los últimos años, y en una de ellas vimos los restos de un incendio así como una vía de acceso al poblado.

Al salir contemplamos dos esculturas de hierro: una con un guerrero muerto que está siendo atacado por un ave y la segunda de un jinete a caballo; por último nos detuvimos ante un columbario reconstruido y un monolito dedicado a Wattenberg.

Desde allí nos dirigimos a Peñafiel, para contemplar el castillo desde la parte inferior y continuamos para ver una bodega nueva, cuya arquitectura formaba parte del paisaje. Visitamos las distintas dependencias para después dirigimos hacia el viñedo, que estaba equipado con las últimas tecnologías. En sus instalaciones fuimos invitados a saborear su vino “LEGARIS” y un aperitivo. De aquí a comer.

Por la tarde nos dirigimos a Curiel de Duero, villa, en la que se conservan restos medievales como el castillo y las iglesias. Contemplamos la fachada del palacio mandado construir por Don Álvaro López de Zúñiga y que se concluyó en el siglo XV, con el tiempo se perdería casi por completo. Desde allí se divisa la colina con el castillo (S. XI), más a la derecha se observa la iglesia de San Martín, hoy rehabilitada como bodega.

Visitamos la Iglesia de Santa María, levantada en el siglo XII su parte exterior, y entre el XV y XVI la interior, todo ello en estilo gótico-mudéjar. En su interior se conservan dos grandes arcadas mudéjares, un bello artesonado mudéjar policromado decorado con motivos florales y escudos. En la viga que sostiene el coro están representadas escenas de la Pasión, en cuya visión nos recreamos, así como un retablo mayor del XVI. Presenta bóveda de crucería, y una hermosa fachada porticada. Llaman la atención las enormes proporciones de la nave central, que es más del doble de las laterales. Paseamos por la villa para detenernos en el Museo Etnológico, ubicado en los antiguos lavaderos municipales y en el que se exponen utensilios del campo y del hogar.

 

Partimos hacia el autobús para el regreso, pero antes de salir contemplamos el arco de la Macarena y el Rollo. Después vuelta hacia Madrid.